¿Prevenir o evitar?


¿Qué puede hacer para reducir al mínimo los síntomas de la alergia? Por supuesto, puede intentar adaptar su modo de vida para paliar la alergia en lo posible, por ejemplo evitando el contacto con el alérgeno. No obstante, sería mucho mejor si desaparecieran sus problemas para siempre. Una forma de conseguirlo es mediante el tratamiento etiológico o causal. Esta página le informará con más detalle sobre ambas opciones.


Medidas preventivas

1. Tratamiento etiológico
Al contrario de los medicamentos que intentan aliviar o suprimir los síntomas de la alergia, el objetivo del tratamiento etiológico es reducir o eliminar la hipersensibilidad a un alérgeno determinado. El tratamiento etiológico también tiene efectos preventivos: las reacciones alérgicas disminuyen de gravedad e incluso llegan a desaparecer. Puede leer más sobre este tratamiento, que se llama inmunoterapia o hiposensibilización, en las secciones de "Tratamiento etiológico" y "Preguntas más frecuentes¨.

2. Lactancia
No todo el mundo sabe que la lactancia protege al bebé ante el desarrollo de las alergias, particularmente de las dermatitis y la alergia a los alimentos. Los bebés que maman leche materna son también menos propensos al asma. Es esencial que los bebés mamen durante bastante tiempo, al menos durante cuatro meses (preferiblemente 6). Por desgracia, aún no se conoce cuánto dura la protección que ofrece la lactancia y si ésta es de por vida.

3. El tabaco
Un hecho más que conocido es que el tabaco perjudica seriamente la salud, incluso la de los fumadores pasivos. Si tiene alergia, intente dejar de fumar y evite, cuando sea posible, las zonas de fumadores El tabaco hace que las vías respiratorias sean más sensibles a los alérgenos y empeore la alergia.

Cómo evitar el contacto con los alérgenos

La batalla contra los ácaros del polvo (limpieza)
Uno de los alérgenos más importantes son los ácaros del polvo, o mejor dicho, sus excrementos. Si tiene alergia a los ácaros del polvo, es importante que reduzca la humedad de su hogar. ¿Cómo? Mediante una buena ventilación. Airee las habitaciones a conciencia. Asegúrese de que toda la casa se mantenga cálida de forma moderada durante el invierno. En el mercado puede encontrar higrómetros, que le permiten medir la humedad de su casa.

Mantenga limpia su casa. Hay limpiadores al vacío con filtros especiales antiácaros. Evite todo aquello que atrape el polvo, como por ejemplo flores secas o alfombras o moquetas de pelos largos, especialmente en las habitaciones. Los ácaros del polvo se reproducen en los colchones y la ropa de cama. Airee frecuentemente los colchones y lave la ropa de cama al menos a 60 ºC. También hay cubrecolchones especiales antiácaros.

Evitar los alérgenos animales
Si tiene alergia a los animales domésticos o a otros animales, evite en lo posible el contacto con ellos. Si tiene alergia a su perro o a su gato, manténgalo fuera de casa si es posible. Por la noche puede tenerlo en una caseta o el garaje. Supone una buena alternativa, siempre que el animal no entre en casa y no lo acaricie demasiado a menudo. Si lo anterior no es posible, le aconsejamos que le encuentre otro hogar. Es más fácil decirlo que hacerlo, pero recuerde que es lo mejor que puede hacer; si no, sus problemas sólo harán que empeorar.

La basura: un criadero de alérgenos
El cubo de la basura, y especialmente el de residuos orgánicos, es el paraíso de los alérgenos. Si puede, tenga los cubos y las bolsas de basura fuera de casa. Si no puede, vacíe los cubos siempre que pueda, límpielos con frecuencia y manténgalos siempre en un sitio fresco.

Evite el polen
Si tiene alergia al polen, mantenga las puertas y ventanas cerradas siempre que sea posible. Los niveles de polen en el aire son muy elevados por la mañana, así que, si puede, quédese en casa. Los informes sobre rinitis alérgica, las predicciones del tiempo y los recuentos polínicos son fuentes de información muy útiles. Un buen momento para salir al aire libre es cuando acaba de llover, porque la concentración de polen es mínima tras la lluvia.